1. COMPARTE EL COCHE. Ahorrarás entre el 50 y el 75% de energía. 2. CONDUCE ADECUADAMENTE. Moderar la velocidad, conducir suavemente, evitar las paradas y aceleraciones bruscas y cerrar las ventanillas al superar los 50Km/h, ahorran hasta un 30% de energía. 3. EVITA EL AIRE ACONDICIONADO. Consume hasta un 25% más de carburante y emite gases CFC y HCFC, ambos muy perjudiciales para la atmósfera. 4. COMPRUEBA QUE TU COCHE SEA DE CATEGORÍA A O B. Para las mismas prestaciones, resulta más ecológico por su menor consumo y menores emisiones de gases de efecto invernadero. COMPRA UN COCHE QUE SE ADAPTE A TUS NECESIDADES REALES. 5. SI ES POSIBLE UTILIZA EL TRANSPORTE PÚBLICO. Un autobús consume 15 veces menos energía que un coche. Si vas andando o en bici ahorrarás un 100% de energía. 6. REALIZA LOS TRAYECTOS CORTOS A PIE O EN BICICLETA. En este tipo de viajes, el consumo se incrementa una media del 60%. Además, andar o ir en bici es la única manera de evitar las emisiones de CO2 en el transporte. |